Dos siglos de historia


Revista Walking News, 24-07-2019

 

El acto de caminar a ritmo sostenido durante una distancia o tiempo determinados se puso de moda en el siglo XIX, gracias a grandes marchadores que se especializaron en pruebas Multiday (varios días).

El heredero de esos grandes marchadores fue el Race Walking (Marcha Atlética), el cual tomó forma en los inicios del siglo XX y fue incluido por primera vez en el programa olímpico en los Juegos Olímpicos de Londres, disputados en 1908.

Desde 1908 hasta 1956, la Regla del Race Walking obligó a mantener un contacto permanente con el suelo y permitió la flexión de la pierna delantera. Desde 1956, la Regla del Race Walking exigió tener la pierna delantera recta al contactar con el suelo, provocando ese cambio de la Regla una nueva técnica de Race Walking, el final del Antiguo Race Walking y la aparición del Moderno Race Walking que ha llegado hasta nuestros días.

De forma paralela a esa evolución del Race Walking, apareció en la última década del siglo XX el Speed Walking, también como heredero tanto de los grandes marchadores del siglo XIX como del Antiguo Race Walking. El Speed Walking y sus variantes respetaron, y respetan, la técnica de los primeros y la Regla de los segundos. En 1999, los marchadores olímpicos y hermanos gemelos Maurizio y Giorgio Damilano fundaron el Fit Walking, año en el que el Power Walking además alcanzó la categoría oficial en el Maratón de Berlín. El Fit Walking y el Power Walking han llegado hasta nuestros días, acompañados por otras variantes del Speed Walking.